Panes artesanales

Panes artesanales

La primera vez que tuve contacto con una masa de pan fue en el año 2003, lo hice en un curso de panadería que tomé con el Profesor Héctor Manrique, en la academía Haga Pan. Cuando llegué a la primera clase, estaba súper emocionada (he de confesar que la idea de dejar el Derecho venía rondando en mi cabeza desde varios años atrás).  No sabía cómo manejar la levadura, llegué con mi delantal, y un cuaderno para tomar notas.

Me acuerdo perfectamente de esa clase, preparamos pan blandito, ahí va la receta para 1 libra de harina:

Ingredientes:

  • Harina 500 gramos
  • Levadura fresca  20-30 gramos
  • Sal 10 gramos
  • Azúcar 50 gramos
  • Mantequilla 60 gramos
  • Huevos 2 unidades
  • Leche en polvo 15 gramos
  • Agua 250 centímetros cúbicos aprox.

Preparación:

Precalentar el horno a 350°F

Disolver la levadura en agua tibia, añadir los huevos, mezclar los ingredientes secos y añadirlos a la mezcla líquida, dejar para lo último, sal y mantequilla.

Ese día el profesor preparó dos recetas, una nos enseñó a amasar manualmente, y la otra, se ayudó de una batidora.

La masa una vez esté formada, hay que trabajarla durante varios minutos, hasta lograr una masa suave.

Luego hay que dejarla descansar por 15 minutos aprox, después hay que formar los panes según el peso y forma deseados, ponerlos sobre una lata engrasada o con harina espolvoreada, llevarlas al cuarto de crecimiento o cámara de fermentación, sino se cuenta con esta (la mayoría de los mortales no contamos con una cámara de estas….) podemos poner la lata sobre la nevera por ejemplo, siempre tapada, para que no se formen costras en el pan, posteriormente cuando haya llegado al doble del volumen, hornear a 350°F o 180°C.

Luego de haber terminado el curso, puse en práctica algunos de los conocimientos adquiridos, preparé varias recetas, pero el trabajo como abogada no me dejaba mucho tiempo para esto. Solo hasta que tomé la decisión de irme para Buenos Aires volví a tener contacto con el pan.

Gracias a Dios conté con la suerte de tener como profesor al Maestro Pastelero Raúl Greulich, para mi gusto, el mejor de todos los profesores que tuve en la carrera de cocina & pastelería.

Raúl siempre nos insistía: lo más importante es aprender técnicas y conocer los insumos… y tenía toda la razón. Con el aprendí todo lo que sé sobre panes.